A contrapelo de la
actual crítica yo no aplaudo a “El agente secreto”, pues considero que padece
del razonable encono de su director para con el periodo dictatorial de Brasil
–en el cual, sin duda y de manera sistemática, se torturó, acosó, reprimió,
ultimó, etcétera–, ello desvirtúa el guion que recae en un moralismo bastante
obnubilado. [1]
Aparte, vale señalar dos asuntos: primero, el desorden de las escenas [2] traba el ritmo de buen estilo musical y fotográfico; segundo, la seriedad pasiva de Wagner Moura me desespera, jamás lo seleccionaría para ser héroe o antihéroe de ninguna película de este jaez.
[1]
En dos obras de Fritz Lang, dispares por su calidad y época, se echa de ver lo
mismo; estas son “Aguas que regresan” de 1950 y “Metrópolis” de 1927.
[2]
Técnicamente se llama ‘diégesis’. Por otro lado, déjenme comentar lo siguiente; de
acuerdo con el diccionario oficial la segunda acepción del término ‘cronología’
hace referencia a la serie de personajes o hechos históricos por orden de
fechas. Si a él le aplicamos el prefijo des-,
es decir, negación, produciríamos un neologismo –aunque de nuevo tenga poco– y
pudiéremos afirmar que la estructura del film
es descronológica y se descronologiza.
Comentarios
Publicar un comentario