En lo concerniente a los
paisajes
Lima sólo posee tres:
el gris de una
melancólica mañana,
la infantil puesta de sol
a las seis de la tarde
y los fanales nocturnos
cuya posición asimétrica hacen la eternidad.
PS Estuve ausente durante una semana por problemas de salud. No quería desaprovechar la oportunidad para comunicárselo a mis lectores. Si en siguientes publicaciones notan mi ausencia esa, principalmente, será la causa.
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