Renato
Cisneros, escritor y periodista, sostuvo una conversación con el polígrafo
Marco Aurelio Denegri transmitida por el canal del Estado peruano TV PERÚ. En el minuto 48 se expresa
como sigue: “El escritor necesariamente tiene que investigar, incluso en
ficción, no es fácil, a mí me ha costado muchísimo.”
No
dudo que se haya esforzado para escribir, verbigracia, La distancia que nos separa, pero tampoco estoy seguro de que le sea
fácil separar, en tanto periodista, las técnicas de redacción clásicas de un
comunicador –a saber: cómo, dónde, cuándo, por qué, quién y qué– de la
inspiración literaria.
Ese
tipo de escritor, el inspirado, desplaza el concepto de Stendhal para conceder
mayor relevancia a los detalles inefables, en otras palabras, suprime
insignificancias realistas. El que redacta diarios raramente logra comprender
este proceso, pues su método se basa en la claridad y el apremio por publicar
la edición antes del cierre de imprenta. Recoge testimonios, consulta fuentes,
indaga en la red, visualiza vídeos y oye audios: transita por la metrópolis
ansioso por dar a conocer fruslerías.
En cambio, a un escritor le desciende una idea, presiente una narración, y al final, le viene el ansia por contar. Eso no quiere decir que se restringa en averiguar o estar al día con las noticias que juzgue importantes. Mas, el hecho, lo fáctico, muchas veces arruina lo ficticio. Ha menester citar a Sábato: “Yo sólo puedo escribir sobre las grandes crisis espirituales.”
Comentarios
Publicar un comentario