Apunte: La gracia del eterno retorno

 

La idea nietzscheana del “eterno retorno” es verdaderamente hilarante, no sólo por su carácter repetitivo sino también por su incoherente pesimismo. Al menos así lo creen el reconocido ensayista Milan Kundera y el infravalorado cómico Larry David. En la primera parte de La insoportable levedad del ser el novelista checo aseveraba jocosamente: “El mito del eterno retorno viene a decir, per negationem, que una vida que desaparece de una vez y para siempre (…) carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan.”

Una crítica parecida se echa de ver en el episodio 9 de la temporada 4 de Curb your enthusiasm, en el cual la esposa del protagonista practica un discurso que dará en una próxima ceremonia por la renovación de sus compromisos conyugales. En una parte del ensayo alude a su permanencia como pareja tras la muerte, eso alerta a su interlocutor quien, con una impugnación, le confiesa tener planes distintos para la eternidad.

Ambas son gracias que magnifican lo absurdo de un más allá interminable.

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